El proyecto parte de la premisa del respeto al pasado de un edificio histórico en el centro de Málaga, al mismo tiempo que busca dar respuesta a los requerimientos específicos de unos usuarios de carácter temporal y, por lo tanto, con unas necesidades de vivienda mínima. Comprende un conjunto de 7 apartamentos junto a sus respectivas zonas comunes, recuperando elementos artísticos y arquitectónicos de gran valor.
En el interior, los apartamentos reflexionan sobre la funcionalidad actual y la ausencia de ornamento mientras establecen un diálogo con los vibrantes detalles de este singular edificio. Todas las plantas quedan resueltas en dos tipologías diferentes de viviendas preexistentes en las que, a medida que se asciende, los elementos específicos de la fachada y la cubierta bañan el espacio de luz y calidez.